La transmisión de los saberes tradicionales vuelve a tomar protagonismo en el norte de Chile con una nueva edición del Taller de Arte Sarañani 2026, iniciativa impulsada por la Fundación Altiplano que invita a mujeres artesanas de la región a profundizar sus conocimientos en torno al arte sacro andino y la creación artesanal vinculada al patrimonio cultural. El programa se desarrollará entre el 6 de mayo y el 5 de junio en la Escuela Sarañani, consolidándose como un espacio de formación donde tradición, creatividad y desarrollo local convergen en una misma experiencia.
Durante trece sesiones presenciales, las participantes tendrán la oportunidad de aprender técnicas inspiradas en el arte presente en los templos andinos de Arica y Parinacota, guiadas por la restauradora de arte sacro andino Liliam Aubert, profesional con más de 25 años de experiencia en la restauración de iglesias patrimoniales de la región. El proceso formativo contará además con la participación de relatores invitados, enriqueciendo el diálogo entre patrimonio, artesanía y comunidad.
Este año, el taller adquiere una dimensión especial, ya que las piezas elaboradas por las participantes formarán parte de la futura Tienda Sarañani, espacio que será inaugurado durante el reconocido festival patrimonial Arica Barroca. De esta manera, la iniciativa no solo promueve el aprendizaje de un oficio, sino que también genera oportunidades concretas para la comercialización de productos inspirados en la identidad cultural del territorio.
El Taller de Arte Sarañani representa una experiencia significativa de salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial. Los conocimientos asociados a la elaboración de artesanías inspiradas en la iconografía y estética de los templos andinos constituyen parte de una memoria colectiva que históricamente ha sido transmitida entre generaciones. En este sentido, el taller se convierte en una herramienta para fortalecer la continuidad de estos saberes, evitando su pérdida y promoviendo su resignificación en contextos contemporáneos.
Asimismo, la iniciativa pone en valor el rol de las mujeres como portadoras y transmisoras de conocimientos culturales. En una región donde el patrimonio forma parte de la vida cotidiana de comunidades rurales y urbanas, fortalecer las capacidades de artesanas locales contribuye no solo a la preservación cultural, sino también a la generación de ingresos vinculados a la economía creativa y al turismo cultural.
La convocatoria es gratuita, contempla certificación al finalizar el proceso y cuenta con cupos limitados. Una invitación a aprender, crear y proyectar el patrimonio desde el oficio, demostrando que la identidad cultural no solo se conserva: también se transforma y se comparte a través de las manos de quienes la mantienen viva.



















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