En el extremo norte de Chile, donde el patrimonio no solo se observa sino que se habita, la Fundación Altiplano abrió el proceso de inscripciones para su Escuela Sañani, una iniciativa formativa que articula conocimientos técnicos, oficios tradicionales y compromiso territorial. Este espacio educativo busca formar nuevas generaciones capaces de resguardar y proyectar el patrimonio cultural del altiplano, integrando saberes locales con herramientas contemporáneas.
La Escuela Sañani se posiciona como una propuesta única en la región de Arica y Parinacota, al vincular la formación práctica con una profunda valoración de las tradiciones constructivas andinas. A través del aprendizaje de técnicas como el trabajo en adobe, la restauración patrimonial y los oficios asociados a la arquitectura vernácula, el programa no solo entrega herramientas laborales, sino que también fortalece el vínculo entre comunidad, territorio y memoria.
Esta iniciativa responde a una necesidad clave: la transmisión intergeneracional de conocimientos que históricamente han sido parte del habitar andino. En un contexto de modernización acelerada, donde muchas prácticas tradicionales corren el riesgo de desaparecer, la Escuela Sañani emerge como un espacio de resistencia cultural y de continuidad histórica, donde el aprendizaje se entiende como un acto colectivo y situado.
Más que una escuela, Sañani representa una forma de entender el desarrollo desde el territorio. Formar personas en oficios patrimoniales implica también fortalecer identidades locales, generar oportunidades en contextos rurales y contribuir a la sostenibilidad cultural de la región.
La invitación está abierta a quienes deseen ser parte de este proceso formativo, donde el conocimiento no solo se adquiere, sino que se vive y se comparte. En Arica y Parinacota, preservar el patrimonio es también proyectar el futuro.















Deja una respuesta