El pasacalle Machaq Mara 5534 reunió a agrupaciones culturales en el centro de Arica, llevando música, color y tradición desde Pedro Montt hasta la Catedral San Marcos en una jornada dedicada a la renovación del ciclo andino y al reconocimiento de las identidades vivas del territorio.
El centro de Arica se transformó en un espacio de encuentro, memoria y celebración con la realización del Pasacalle Machaq Mara 5534, actividad que convocó a agrupaciones culturales, familias y comunidad en torno a una de las fechas más significativas del calendario andino: el Año Nuevo Andino.
La jornada se desarrolló el sábado 20 de junio de 2026, con un recorrido que se extendió desde Pedro Montt hasta la Catedral San Marcos, llevando al espacio público una expresión cargada de música, danza, colorido, espiritualidad y sentido comunitario. Más que una actividad artística, el pasacalle permitió visibilizar la vigencia de las tradiciones andinas en la vida cotidiana de Arica y Parinacota.
El Machaq Mara, comprendido como el inicio de un nuevo ciclo asociado al retorno del sol y a la renovación de las energías de la naturaleza, posee una especial relevancia en una región profundamente vinculada a la cultura Aymara y a las prácticas ceremoniales del mundo andino. En este contexto, la celebración no solo remite a una fecha ancestral, sino también a una forma de comprender el tiempo, el territorio, la comunidad y la relación con la tierra.
Uno de los aspectos más importantes de esta actividad fue su realización en pleno centro de la ciudad. Al trasladar la celebración al espacio urbano, el pasacalle permitió que estas expresiones culturales fueran compartidas con un público amplio, acercando a vecinos, visitantes y nuevas generaciones a una tradición que forma parte fundamental de la identidad regional.
La participación de agrupaciones culturales también refleja el trabajo sostenido de comunidades, cultores, músicos, bailarines y organizaciones que mantienen vivas estas manifestaciones. A través de sus trajes, instrumentos, coreografías y formas de expresión, el pasacalle reafirmó que las tradiciones andinas no pertenecen únicamente al pasado, sino que continúan activas, adaptándose y dialogando con la ciudad contemporánea.
En una región fronteriza, intercultural y diversa como Arica y Parinacota, este tipo de celebraciones cumple un rol clave en el reconocimiento público de las identidades territoriales. El Machaq Mara permite fortalecer la valoración de los saberes ancestrales, promover el respeto hacia los pueblos originarios y abrir espacios donde la memoria indígena pueda expresarse con dignidad y presencia.
Además, la actividad aporta positivamente a la educación cultural de la comunidad. Ver un pasacalle, escuchar la música andina, observar las danzas y comprender el sentido de la celebración permite que niñas, niños y jóvenes se acerquen a una historia que no siempre se enseña desde la experiencia directa, pero que forma parte esencial del territorio que habitan.
El Machaq Mara 5534 también invita a reflexionar sobre la importancia de proteger y proyectar las prácticas culturales vivas. No se trata solo de conmemorar una fecha, sino de reconocer una cosmovisión que plantea una relación respetuosa con la naturaleza, los ciclos agrícolas, la comunidad y la memoria de los pueblos.
Con este pasacalle, Arica reafirmó su condición de ciudad andina, costera, fronteriza e intercultural. La celebración del Año Nuevo Andino en el centro urbano permitió recordar que la identidad regional se construye desde múltiples raíces y que las tradiciones vivas siguen ocupando un lugar central en la forma en que la comunidad se reconoce, se reúne y proyecta su historia hacia el futuro.














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