Arica vuelve a posicionarse como un punto de encuentro para el cine con identidad territorial tras la apertura de la convocatoria 2024 de Arica Nativa, un festival que desde el norte del país ha sabido construir un espacio para narrar el mundo desde los pueblos, los territorios y las culturas que históricamente han quedado fuera de los grandes circuitos audiovisuales. La invitación convoca a realizadoras y realizadores a compartir películas que dialoguen con la diversidad cultural, la memoria y las realidades locales, tanto a nivel regional como internacional.
Uno de los ejes centrales de esta convocatoria es la presencia del cine regional, entendiendo el audiovisual como una herramienta de expresión comunitaria y como un medio para contar historias situadas. Las películas nacidas en Arica y Parinacota —y en otros territorios periféricos— encuentran en Arica Nativa un espacio de legitimación y visibilidad, donde la experiencia local se transforma en relato universal sin perder su raíz territorial.
Desde una mirada antropológica, el festival cumple un rol fundamental al reconocer el cine como una práctica cultural y política, capaz de preservar memorias, activar identidades y generar diálogo intercultural. Cada obra seleccionada no solo muestra una historia, sino también una forma de mirar el mundo, de relacionarse con el territorio y de comprender la vida desde contextos culturales específicos. En este sentido, Arica Nativa opera como un puente entre comunidades, saberes y sensibilidades diversas.
La convocatoria 2024 reafirma el compromiso del festival con el cine indígena, comunitario y territorial, promoviendo narrativas que cuestionan los relatos hegemónicos y amplían la comprensión de la diversidad cultural. Para la región de Arica y Parinacota, este tipo de instancias fortalece el ecosistema audiovisual local y consolida a Arica como un espacio activo de creación, reflexión y circulación cultural.














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